Homenaje al doctor Ramón de la Fuente Muñiz.
El próximo lunes 25 de octubre de 2004 en el auditorio de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, se realizará una sesión en homenaje al doctor Ramón de la Fuente Muñiz, Director Emérito del Instituto Mexicano de Psiquiatría, que lleva su nombre.
A continuación, la contribución del Secretario General de la Unión de Universidades de América Latina, doctor Juan José Sánchez Sosa, a dicha sesión.
Una perspectiva desde la Psicología
Dr. Juan José Sánchez Sosa*
Prácticamente para nadie en el ámbito de la salud en México constituye un secreto que, en ocasiones, las relaciones entre las dos principales disciplinas encargadas de la atención de la salud mental no eran todo los cercanas que sería conveniente para su avance sistemático. A fines de la década de los setenta, por ejemplo, los contactos académicos y personales solían ser, en los mejores casos, cordiales y en los peores, desconfiados, ríspidos y de escaso apoyo mutuo. A partir de la primera mitad de los ochenta esta situación empezó a mostrar un cambio que continúa evolucionando hasta este primer lustro del siglo XXI esencialmente debido a dos razones, por una parte la confluencia compartida por ambas disciplinas de algunos hallazgos de investigación en el área clínica y de procesos básicos, pero principalmente por una clara reorientación en el lúcido liderazgo del Doctor Ramón de la Fuente Muñiz al frente de la Psiquiatría Mexicana.
En efecto, el Doctor de La Fuente inició, con el beneplácito de otro gran líder del ámbito de la salud, el Doctor Guillermo Soberón, a la sazón titular de la Secretaría de Salud, la construcción de un verdadero y sólido puente de buena voluntad e interacción en los planos científico y profesional entre representantes clave de ambas disciplinas. En esta difícil empresa, cuyos resultados están ahora a la vista en la literatura de investigación y en el trabajo institucional se ha ido forjando una verdadera convergencia de interdsiciplina que ya genera producción académica y científica de alta calidad y empieza a recibir un reconocimiento internacional.
En éstas y todas las acciones que en los planos institucional y personal ha instrumentado el Doctor de la Fuente han sido notorios estilos y características personales propios del verdadero líder. Además de una bonhomía, y cercanía personal que hemos tenido la verdadera fortuna de disfrutar algunos psicólogos, un claro rasgo inveterado del Maestro de la Fuente lo constituye la convicción absoluta de jamás anteponer criterios políticos o de conveniencia personal en asuntos académicos, científicos o, en su caso, institucionales. Además de una genuina incorruptibilidad reflejada en ésta y muchas otras características del Maestro en su desempeño que ha abarcado desde cuerpos colegiados hasta responsabilidades insitucionales y de representación, su visión y capacidad de articulación e instrumentación de iniciativas en bien de las disciplinas relacionadas con la salud mental. Desde la óptica de la Psicología éstas y otras virtudes le han llevado al más merecido sitio nacional e internacional como cabeza indiscutible de un gran movimiento innovador que se reflejó de manera destacada en el excelente resumen que hiciera recientemente en su intervención inaugural de la XXV reunión de investigación del Instituto Mexicano de Psiquiatría su actual director, el Doctor G. Heinze.
En lo personal, tuvimos el privilegio de conocer el pensamiento del Maestro desde hace casi cuarenta años, cuando en nuestras clases de psicología impartidas durante el último año del ciclo de bachillerato en el plantel número dos de la Escuela Nacional Preparatoria, el maestro Mario Cicero y un nutrido grupo de alumnos desmenuzábamos con verdadera avidez todos los rincones conceptuales de aquella "Psicología Médica". Estoy convencido que esa verdadera iniciación precoz con la ciencia y el arte de la Psicología en el más serio ambiente universitario, determinaron muchas de las elecciones profesionales de mi generación hacia el ámbito de la salud en general y el de la salud mental en particular. Más recientemente, el privilegio de conversar periódicamente con el Maestro, ya en su carácter de Director Emérito del Instituto, sobre muy diversos temas de nuestras áreas científicas y profesionales han grabado para siempre lo que considero una verdadera amistad.
Pocas veces es tan clara la pertinencia de un término que, en buen castellano, define sólo en parte las virtudes del Maestro de la Fuente. "Bonhomía: afabilidad, sencillez, bondad y honradez en el carácter y en el comportamiento"… ¡Enhorabuena Maestro!
Dr. Juan José Sánchez Sosa
México, D.F., octubre del 2004