MARCO TEÓRICO-CONCEPTUAL PARA UN SISTEMA DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICO

  1. PAPEL DELA TEORÍA Y EL ENFOQUE SISTÉMICO EN LA CIENCIA CONTEMPORÁNEA

  2. EL CONCEPTO DE POTENCIAL CIENTÍFICO

Víctor Patricio Díaz Narváez*

INTRODUCCIÓN

 

Los antecedentes proporcionados por varios autores1-9 permiten señalar que la investigación científica en América Latina y el Caribe, salvo raras excepciones, se encuentra en un estado de depresión. Las características de esta actividad han sido resumidas por Guarga,3 las cuales son: reducida dimensión, reducido impacto y ejecución, principalmente universitaria y de carácter fundamental. Es posible agregar que existen, además, factores socioeconómicos que agravan este problema3,10,11 el cual se materializa principalmente por la ausencia de vínculos entre la sociedad y sus intereses concretos y reales, con los procesos de investigación que se realizan en su seno.12 Esta falta de vínculos constituye un freno para la formación de potenciales científicos en nuestra región.

 

Los intentos de estudiar esta problemática, tanto desde el punto de vista descriptivo, como causal, muestran que la mayoría de los trabajos están focalizados en el análisis de los factores cuantificables de la investigación y no en los factores de carácter cualitativo. Así, los problemas asociados con las políticas científicas y el concreto desarrollo y expresión del potencial científico no se encuentran caracterizados. A nuestro parecer, esto constituye una limitación para determinar con mayor precisión las causas asociadas a la depresión antes señalada y no toma en consideración las interacciones y el sinergismo existente entre todos los recursos para la investigación.

 

De este modo, el potencial y los recursos de la ciencia son conceptos importantes en la experiencia organizativa de la política científica, el reforzamiento de la base técnica y material de la investigación y el adiestramiento del personal científico13, entre otros aspectos. Pero estos conceptos no son sinónimos, mientras el potencial científico es un concepto sistémico que involucra profundas y complejas interacciones de sus componentes (elementos) bajo condiciones de actividad sinérgica entre ellos, los recursos de la ciencia pueden ser descritos sólo como un conjunto de componentes. La hiperbolización de alguno de ellos (recursos de la ciencia) no conduce al éxito investigativo, ni es capaz de superar la depresión de esta actividad en nuestra región y, como se ha señalado, la existencia de un énfasis en el estudio de sólo los indicadores cuantitativos de la producción científica pareciera indicarnos que la inyección de recursos es la solución del problema.

 

En contraposición con este “esquema de análisis”, Bradinov13 señala: “Indudablemente existe una sólida hipótesis para reclamar que el potencial científico es una medida de la calidad de un sistema de investigación particular, que no está en relación lineal de interacción con los componentes propios del mismo sistema que se definen como recursos.” En otras palabras, los recursos que la ciencia posea son importantes para el desarrollo de la investigación, pero el análisis de sólo estos aspectos no explica todos los fenómenos asociados a la suficiencia o insuficiencia en la producción científica. Los recursos pueden ser estimados por índices cuantitativos, pero el potencial científico es un estimado de la calidad del sistema, el cual tiene un carácter integrador de todos los componentes.

 

 De este modo, el concepto de potencial científico desempeña un papel importante en todos los niveles de la dirección de la ciencia.13 No obstante, no existe uniformidad en la comprensión de la esencia de su contenido. Se asocia generalmente con este concepto aspectos como son la cantidad y estructura de la mano de obra científica, el nivel de abastecimiento material y técnico, el financiamiento disponible y el sistema de información a disposición para la ciencia en un periodo determinado.13,14 Sin embargo, aunque éstos desempeñan un papel importante en el desarrollo de la ciencia, sólo sirven para describir y analizar el potencial científico y constituyen “elementos” del sistema potencial. De aquí emergen indicadores cuantitativos y reflejan en cierto modo la capacidad posible de un sistema, pero el concepto de potencial científico no es sólo la capacidad del mismo, sino la “capacidad desplegada” de dicho sistema.

 

La ampliación de una serie de indicadores, especialmente los cuantificables15,16 es un paso importante, pero esto no es más que ampliar el carácter cuantitativo del concepto,17 “a menos que se haya comprendido la naturaleza, las propiedades y las limitaciones del fenómeno a describir o considerar”.18

 

Por tanto, el objeto de este trabajo es discutir el contenido del concepto de potencial científico desde un punto de vista teórico y cómo este puede influir en el desarrollo de la ciencia. Por otra parte, este trabajo pretende generar una discusión al respecto que permita avanzar más en la precisión del mismo y del impacto que pueda tener en los distintos sistemas de investigación científica (por extensión, las universidades) en nuestra región.

 

 

EL CONCEPTO DE POTENCIAL CIENTIFICO

 

El concepto de potencial es algo que puede suceder o existir, pero que no existe aún. Por tanto, este concepto define el nivel de capacidades de un sistema. Como consecuencia, resulta que el potencial científico es una medida de las capacidades de una determinada organización científica en un periodo dado en el cuerpo de conocimientos y en el empleo y descubrimiento de las leyes naturales de la o las disciplinas que le competen. Así, en este concepto están implícitos dos aspectos o dos “momentos”: la inteligencia, aptitud, suficiencia y talento en un tiempo “t” y del despliegue de estos rasgos en razón de la utilización de las leyes de la naturaleza (teóricas y empíricas) en ese tiempo “t”.17 De lo anterior se desprende que el concepto en discusión es un indicador cualitativo, una medida cualitativa integral de las capacidades de un sistema y, por tanto, es un concepto sistémico que engloba a todos los posibles componentes (y sus respectivos indicadores,  cuantitativos y cualitativos). Desde luego, esto no implica en modo alguno que se subestimen las capacidades cuantitativas del sistema y la importancia de los recursos involucrados en la actividad científica. Lo que queremos expresar es que un análisis del potencial científico sólo sobre la base de indicadores cuantitativos es ver el problema desde “atrás” y no en su esencia; pero al mismo tiempo, un análisis sólo desde los ángulos cualitativos implicaría que el estimado de este potencial adquiriría inevitablemente una naturaleza especulativa.13

 

La profundización de las evaluaciones cualitativas está siempre relacionada con el descubrimiento de indicadores cuantitativos y su dinámica. Como consecuencia, la integridad de la estructura del campo investigativo, su concordancia con las tareas estratégicas, es uno de los factores más importantes a llevar a cabo en torno al potencial científico.17

 

El sistema de actividades que abarca la idea de potencial científico incluye la investigación fundamental, así como la aplicada y el desarrollo. Este tipo de investigaciones constituye el núcleo de un sistema más amplio caracterizado por la noción de potencial científico y tecnológico.17,18,19 Pero este sistema incluye, además, los subsistemas de producción social, los cuales sirven de instrumento para la transferencia de tecnología desde la investigación y desarrollo  a la producción, a la práctica social y al equipamiento tecnológico de la producción social, los cuales están caracterizados por ciertos indicadores que representan el nivel técnico, el ensayo de la tecnología más reciente, etcétera.

 

El potencial científico y el potencial científico y técnico, por extensión, son importantes componentes de un sistema de más alto nivel: el potencial económico de un país.18 Este rasgo nos indica que el carácter más profundo de la actividad científica está marcado por la dinámica y la estructura económico-social que tiene una determinada sociedad y no es un suceso independiente de ésta. La implicación de este rasgo es de enorme importancia debido a que la inexistencia o la existencia deficiente de potenciales científicos en nuestra región no se debe a situaciones casuales, sino que es producto de sociedades cuyas estructuras económico-sociales son incapaces de crear y desarrollar.

 

Cuando el concepto de potencial científico se utiliza con fines prácticos, surge la necesidad de estimar esta dimensión.. El estimado debe ser siempre de carácter comparativo18 y no tiene sentido a menos que se haya situado el marco de referencia y las normas comparativas. Es conocido que potenciales que cuentan con la misma cantidad y calidad de recursos tienen una producción científica diferente.

 

La naturaleza comparativa, según Mikulinskij y Kara-Murza,18 del estimado del potencial científico no significa que sea una dimensión relativa. Éste no es reducible a índices específicos de “concentración de la ciencia” o “el nivel de desarrollo científico”. Esto queda claro cuando nos referimos a la proporción de gastos de la ciencia en relación con el producto nacional bruto (PNB) o por tasas (número de científicos por cada X cantidad de habitantes del país). Por tanto, un intento de definir este concepto pudiera ser el siguiente: “El potencial científico es la capacidad total de un sistema (o de una institución científica en particular) para resolver los problemas y para aplicar sus resultados, y está determinado no solamente por el nivel de capacidades de las distintas disciplinas, sino también por la cantidad y calidad de problemas que sé resuelven.”14,15 También puede ser definido dentro de un contexto más amplio: “Como una medida de la habilidad de la sociedad para desarrollar el conocimiento en una disciplina específica (o grupos de disciplinas) y emplear la producción científica resultante.”13

 

La naturaleza comparativa del estimado del potencial científico debe ser tomada constantemente en consideración, debido a que los criterios para su estimación cambian rápidamente con el tiempo, por su carácter dinámico, influyendo permanentemente en la estructura de la actividad científica en términos de organización particular de una institución de cualquier nivel que se considere. La tasa de cambio está determinada por las condiciones económicas y sociales de la sociedad y por la proporción del avance científico y técnico a nivel mundial.17 Por tanto, el potencial científico de cualquier nivel que se rezague en cuanto a esta proporción es posible que disminuya, aunque aumenten los indicadores cuantitativos en las actividades científicas y técnicas.17,18

 

La evaluación del potencial científico en cualquier nivel no sólo debe realizarse midiendo los indicadores cuantitativos individuales, sino que deben ser completados por el análisis de la efectividad de la organización de la investigación, lo que determina la eficacia de los recursos empleados. Una forma indirecta, pero muy valiosa, de evaluar en alguna medida el potencial científico es la investigación del equipamiento técnico y metodológico del trabajo científico. La renovación completa del equipamiento, innovaciones en el desarrollo y la introducción de nuevos métodos científicos, la receptividad a las ideas metodológicas de los demás: todos estos factores caracterizan la situación de todos los subsistemas del potencial científico (pericia  profesional de los científicos, abastecimiento técnico y material, y aun la motivación de los científicos). Es significativo que este enfoque pueda descansar sobre una sólida base empírica.

 

La organización de la actividad científica, entonces, tiene una inmensa injerencia en el nivel logrado por un potencial científico. La organización implica vínculos que unen todos los recursos y elementos en un sistema integral con cierta potencia. Un bajo nivel de organización y dirección podría ser compensado por un consumo excesivo de recursos humanos y materiales, a veces. Pero, un nivel más elevado de organización y dirección hace posible que se resuelvan los mismos problemas, con menos gastos. La diferencia en la forma en que está organizada esta interacción entre recursos puede ocasionar una diferencia sensible en el valor potencial con la misma cantidad de recursos. Pero, la organización actúa en la formación del potencial científico en una forma esencialmente diferente si es comparado con los recursos. Este componente es definitivamente el menos cuantificable de todos. Desde luego que son muchos los factores que interactúan en el proceso organizativo y ellos agregan particularidades a cada grupo científico.

 

Como consecuencia, no existe una relación lineal entre el valor del potencial y la cantidad de recursos invertidos. Por tanto, puede expresarse que la idea de potencial científico como un total de “entradas” al sistema científico conduce inevitablemente a un estimado erróneo sino se considera la naturaleza y el carácter integrado del sistema y sus nexos con otros sistemas de la sociedad.

Si se presenta el potencial científico como una suma de recursos simplemente, los economistas pueden concluir que ahí radica su nivel óptimo y que no se puede sobrepasar ese nivel sin perjudicar a la sociedad en general. Sin embargo, si el potencial científico se interpreta como las capacidades de un sistema, la idea de nivel óptimo se transforma en un absurdo. La sociedad está interesada en que el potencial científico sea tan elevado como sea posible. Otra cosa es que los responsables de la conducción económica y estatal ignoren o se desentiendan conscientemente producto de las políticas imperantes en la actualidad.

 

La elevación y aplicación de diversos índices cuantitativos (en combinación con su análisis semántico) son muy útiles. No obstante, aún no ha surgido sobre esta base un enfoque satisfactorio del  estimado de potencial científico.18,19

 

El propósito principal de las mediciones cienciométricas es el sistema de comunicación científica, en especial el flujo de publicaciones y la tasa de citación de autores de diferentes países. No obstante, la cantidad de publicaciones no refleja el monto de la producción científica, y la tasa de citación de estas publicaciones no sirve como un indicador absoluto de la calidad de la producción.18,19,20

 

Además de las ideas relacionadas con el enfoque sistémico, los estudios sobre el potencial científico y los recursos debe enriquecerse en su esfera metodológica. La medición directa de las entradas (recursos) y salidas (resultados de la investigación) de las actividades científicas no brindan un estimado confiable del estado y calidad de un sistema particular.13,15 Una forma de garantizar el potencial científico no consiste en distribuir de manera uniforme las fuerzas en todas direcciones. Ante todo, hay que concentrarlas en los sectores (problemas) más importantes; pero, al mismo tiempo, mantener aunque sólo sean pequeñas “células” de investigación en otras direcciones. La ciencia es dinámica y mañana pueden estar en primer plano los problemas que ayer aún parecían tener pocas perspectivas.

El problema metodológico del concepto en discusión se refiere a los aspectos operativos, al carácter personalmente activo de las interacciones entre los recursos. Lo más importante en el potencial científico es que éste debe tener la capacidad de incorporarse a situaciones preliminares, anticipadas de interacción, su sincronización en tiempo y lugar.

 

Otro aspecto es la posición activa del hombre en la actividad científica que no es suficientemente admitida en los problemas que conciernen con el potencial científico como medida de la interacción operativa entre los elementos de recursos científicos, el cual revelaría el conocimiento de uno de los caminos en cuanto al estimado y la regulación del potencial científico.13,15

 

Existen razones para suponer que hay una correlación entre el nivel del potencial científico y los recursos y los efectos asociados a la acción de los recursos. Es importante estar familiarizado con los efectos sinérgicos al explicar la ocurrencia de amplias características como resultado de la interacción de un conjunto de factores.

Se da por hecho que, conjuntamente con los mecanismos simples resultantes en el caso de efectos sinérgicos, tales como los mecanismos de balance (estructural y temporal), se desarrollan otros mecanismos operativos superiores en el ciclo de vida de cada sistema de investigación y desempeñan un importante papel en la habilidad de los sistemas científicos para autoorganizarse y adaptarse.

 

 

ESTRATEGIAS PARA LA REPRODUCCIÓN DEL POTENCIAL CIENTÍFICO

 

La evaluación y regulación del potencial científico es un importante problema a resolver concerniente con la calidad del mismo. Difícilmente esto podría solucionarse por los indicadores que dependen de la suma total de los recursos involucrados. Para enfocar este problema se requiere de un modelo sistémico de los efectos sinérgicos de interacción de todos los recursos antes mencionados. Sobre la base del dinamismo de esta interacción, es posible suponer que la incidencia del conjunto de efectos obtenidos en el marco de un sistema particular requiere de gastos de diferente índole y cantidades de recursos.

Como hemos expresado, las características cualitativas del potencial científico no están en relación lineal con la cantidad de recursos ingresados y su alcance es estable, si variamos uno de ellos, entonces uno de los componentes del potencial científico está sujeto a cambiar en función del anterior, no linealmente, sino como una curva logística en forma de S y esto es un indicador de calidad científica.. Este tipo de curva nos indica que en su primera parte, la entrada de recursos produce un alza insignificante de la calidad del producto científico (lo que se debe a la insuficiencia de medios). La parte superior de la curva llega a un nivel tope, donde la calidad de la ciencia y su productividad han alcanzado su valor extremo, seguida de un nivel de saturación, donde ni siquiera los medios más sofisticados pueden mejorar la calidad.

 

El factor tiempo también influye en el nivel de la calidad de la investigación en proceso. Es posible distinguir el tiempo interno de un sistema determinado, relacionado con su ciclo de vida y valedero solamente para el mismo sistema, el tiempo externo, el cual sincroniza el desarrollo de los principales sistemas científicos. El primero proporciona respuestas a preguntas tales como las referidas al nivel de la preparación de la organización para enfrentar un proyecto (su adecuación) y si la utilización de sus recursos particulares estuviese económicamente justificada. El segundo determina la racionalidad al iniciar un proyecto de investigación y su duración.

 

Existen otros requisitos para la reproducción del potencial científico: el establecimiento y regulación de potenciales científicos, que interactúan integralmente y los puntos clave de la investigación de avanzada. El establecimiento de potenciales científicos móviles, el cual puede ser expresado de manera que el potencial científico debe crearse en condiciones de interacción de recursos. Estas condiciones proporcionan la posibilidad de maniobra de los recursos y que el costo de maniobra debe ser restringido (en recursos y tiempo).13

 

Las razones que precisan dar el paso hacia el refuerzo del sistema científico influyen en la capacidad de la sociedad para asignar los recursos a la ciencia. Son bien aceptadas las tendencias globales por una regulación económica y más racional de los potenciales científicos, especialmente la tendencia hacia el desarrollo de las múltiples variantes de combinación de recursos. Con este fin, también se emplea otro método: el desarrollo programado de organizaciones científicas que garanticen la necesaria etapa de madurez de los efectos de la entrada de recursos.

El potencial o el conjunto de recursos de la ciencia no son en modo alguno dos razonamientos más o menos evaluativos referentes a la calidad o al funcionamiento de una institución científica particular. Son también sistemas coordinativos de los complejos procesos que están teniendo lugar en el curso de los adelantos de la ciencia, así como de los factores interactuantes válidos en todos los niveles de la actividad científica.

 

La base cognoscitiva puede constituir otro elemento que incide en la reproducción del potencial. A juicio de Kara-Murza y Rozhkov21: “A la comunidad investigativa de científicos que elaboran una dirección científica la une la base cognoscitiva general. En la estructura de esta base se pueden destacar una serie de elementos que en su conjunto determinan, ante todo, el objeto de investigaciones”.

 

Así, los elementos principales que componen esta base son: los hechos científicos más importantes,21-23 las nociones o representaciones teóricas14,21,22 y el conjunto de métodos de investigación.21,22,23 Estos elementos determinan la base cognoscitiva cuyo dominio por parte de los investigadores tendrá un peso significativo en la calidad del trabajo investigativo. Todo el conjunto de medios cognoscitivos empleados se reflejará en la calidad del producto final de las investigaciones, así como de la productividad del trabajo de los científicos.

 

La necesidad de formar potenciales científicos no es un problema coyuntural para enfrentar el actual desarrollo de la ciencia. La propia aceleración del progreso científico-técnico es una ley objetiva del desarrollo mundial, provocada por el desarrollo de la Revolución Científico-Técnica.24  Como consecuencia, ignorar tal ley es oponerse al desenvolvimiento natural de la ciencia contemporánea y de los intereses de la sociedad. Esta aceleración  se inicia con el desarrollo de las ciencias fundamentales y se transforma posteriormente en la cadena ciencia-tecnología.20,24-27

 

A los niveles actuales de búsqueda científica y ritmo de variación de las prioridades ya no es suficiente la intuición y experiencia de los especialistas para esclarecer la situación de hoy en la línea principal de la ciencia mundial y comparar con la misma las investigaciones que son realizadas en un determinado potencial científico. Es necesario un flujo constante de información útil para la planificación. Para esto se han elaborado métodos que permiten detectar los conglomerados de trabajo más importantes que marcan la dirección, que determina el carácter de las investigaciones en las esferas concretas del conocimiento. Si esto no se realiza, puede acontecer que una línea no sea advertida ni valorada a tiempo por los expertos y la causa fundamental de que esto ocurra reside en que las instituciones científicas no están capacitadas para valorar oportunamente el carácter perspectivo de un método y de las líneas científicas que podrían surgir sobre su base28. La falta de atención con respecto a la asimilación de estos métodos y líneas derivadas no sólo significa un retraso en el tiempo de un área de investigación y la disminución de la productividad del trabajo de los científicos. También representa una demora en la creación, en una línea progresista, de una célula productiva del potencial científico.

 

A nuestro juicio no estimamos necesario arribar a conclusiones, puesto que los aspectos planteados tienen carácter general. No obstante, en la medida que este trabajo genere discusión será posible entonces aplicar estos conceptos a situaciones concretas y verificar, con esto, si los mismos constituyen un reflejo real de la situación que tiene la investigación científica en nuestra región. No obstante, es posible señalar que la formación de potenciales científicos en nuestra región, como forma de superar el estado depresivo de su actividad científica, es un problema complejo que involucra no sólo a cada científico en particular, sino hasta la sociedad en su conjunto. Como consecuencia, en nuestras sociedades se requieren realizar cambios estructurales profundos que permitan elaborar las políticas necesarias para impulsar la creación y fortalecimiento de estos potenciales.

 

 

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